{"id":1746,"date":"2018-03-27T13:45:46","date_gmt":"2018-03-27T18:15:46","guid":{"rendered":"http:\/\/avelengua.org.ve\/cms\/?p=1746"},"modified":"2018-03-27T14:11:58","modified_gmt":"2018-03-27T18:41:58","slug":"conversacion-con-jose-napoleon-oropeza","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/avelengua.org.ve\/cms\/conversacion-con-jose-napoleon-oropeza\/","title":{"rendered":"Conversaci\u00f3n con Jos\u00e9 Napole\u00f3n Oropeza"},"content":{"rendered":"<p>Por Julio Bol\u00edvar<\/p>\n<p><em>Jos\u00e9 Napole\u00f3n Oropeza (Puerto Nutrias, Barinas, 1950), radicado en Valencia desde hace muchos a\u00f1os, recorre la trayectoria de su obra narrativa y cr\u00edtica; a prop\u00f3sito de la presentaci\u00f3n en Barquisimeto y Carora, este pr\u00f3ximo 15 y 16 de marzo, de su \u00faltima novela El cielo invertido.<\/em><\/p>\n<p>Caracas, Los Chaguaramos, 27 de Noviembre 2017.<\/p>\n<p>1.\t<strong>Est\u00e1s trabajando el \u00faltimo tomo de lo que ya ser\u00eda un Quinteto, despu\u00e9s de tu novela sobre Salvador Montes de Oca, El cielo invertido. \u00bfCon esta nueva novela que cierra un edificio narrativo estructurado por  un personaje central, Eduardo Montes, quien atraviesa todo este mar narrativo, como dir\u00eda Jos\u00e9 Balza;  te queda algo  por escribir todav\u00eda?<\/strong><\/p>\n<p>\t&#8212;A\u00fan no he comenzado a escribir la primera versi\u00f3n de la novela que cerrar\u00eda el periplo iniciado con Las redes de siempre. Me encuentro en el proceso de investigaci\u00f3n: empiezan a aflorar algunas im\u00e1genes que emergen  y crean una  suerte de  remolino interior: se inicia el proceso de atisbo de  algunas se\u00f1ales, algunas posibles an\u00e9cdotas. La titular\u00eda Para cerrar un cuerpo, en homenaje a Oswaldo Trejo, quien, durante muchos a\u00f1os, al igual que Esdras Parra,  fue mi amigo, mi hermano, mi maestro.  El t\u00edtulo se lo debo precisamente a \u00e9l. Como te dec\u00eda anteriormente, me encuentro en el proceso de investigaci\u00f3n y de  anotaciones, de lecturas de las obras de la gran poeta Enriqueta Arvelo Larriva y  de Esdras Parra, quienes, conjuntamente con Eduardo Montes  y otros personajes que  surgir\u00e1n sobre la marcha del relato, \u201canudar\u00e1n\u201d el cuerpo del libro.<br \/>\n\t\u201cIgualmente, en estos d\u00edas revisar\u00e9  otra novela que, en su primera versi\u00f3n, acabo de concluir y que  no forma parte del corpus narrativo armado por Eduardo Montes. Se titula La lluvia inconclusa. Hace dos a\u00f1os termin\u00e9 un libro de cuentos titulado El hu\u00e9sped invisible. Ojal\u00e1 logre publicarlo pronto. El mundo editorial no escapa de la crisis en la cual estamos inmersos y que nos consume tantas energ\u00edas, pero alguna puerta se abrir\u00e1. Eso espero y deseo. Pero, entretanto, no paro de leer ni de escribir: sigo levant\u00e1ndome todos los d\u00edas de madrugada, esperando que, antes de que salga el sol, habr\u00e9 le\u00eddo unas cuantas p\u00e1ginas o habr\u00e9 escrito aunque sea una sola p\u00e1gina.<\/p>\n<p>2.\t<strong>Paralelamente a este conjunto de novelas has escritos otros textos como El bosque de los elegidos, escrito en homenaje al gran artista de la fotograf\u00eda Diane Arbus;  Entre el oro y la carne,  novela  armada sobre aspectos de  la vida del bolerista Felipe Pirela y Testamento de un p\u00e1jaro,  as\u00ed como numerosos  cuentos y ensayos. \u00bfSiempre con un lenguaje focalizado  por la imagen, concibes otra manera de narrar o ver lo que no ha sucedido?<\/strong><\/p>\n<p>\t&#8212;Creo que ello se explicar\u00eda en el hecho de que soy un empedernido lector de poes\u00eda. Las narraciones, cuentos, novelas e incluso el abordaje de lo real a partir de la forma ensayo,  nacen  y crecen siempre a partir de una imagen o de un grupo de im\u00e1genes que van dando forma al tejido verbal. As\u00ed naci\u00f3 y creci\u00f3 Los perfiles de agua, mi primer libro de ensayos. Como dir\u00eda Wallace Stevens la imagen constituye la revelaci\u00f3n, el aura que sostiene el universo: as\u00ed como lo real resulta ser el elemento indispensable para  el surgimiento de la met\u00e1fora, en la narraci\u00f3n,  la imagen configura la armaz\u00f3n del cuerpo, proporciona la luz insondable desde la cual se atisba un  posible universo. \u00bfQui\u00e9n, ni siquiera yo, hubiese cre\u00eddo, antes de que se produjera tras  el estallido de una imagen de centenares de  graffiti en las paredes de la Valencia de los a\u00f1os ochenta, surgir\u00eda en m\u00ed el fogoso deseo de escribir Testamento de un p\u00e1jaro?<\/p>\n<p>3.  <strong>\u00bfDe todos tus libros cu\u00e1l dir\u00edas que es el mejor?<\/strong><\/p>\n<p>\t&#8212;-Creo que Las puertas ocultas, novela  que forma parte de la pentagon\u00eda que me propuse escribir desde el nacimiento de Las redes de siempre,  constituye el primer gran nudo de ese cuerpo narrativo imaginado y estructurado por Eduardo  Montes. Dentro de ese cuerpo es el tercer libro, concebido casi inmediatamente despu\u00e9s de Las hojas m\u00e1s \u00e1speras,  segundo libro, escrito en Londres y luego revisado ac\u00e1 en Valencia. Despu\u00e9s de publicar ese tercer libro, me  concentr\u00e9 en la revisi\u00f3n formal de  El cielo invertido, publicado en el a\u00f1o 2016, bajo el patrocinio de Bidanco y  la Universidad Cat\u00f3lica Andr\u00e9s Bello.  Cuando te hablo de \u201cgran nudo\u201d quiero destacar tanto el lirismo de la prosa como el equilibrio arquitect\u00f3nico de Las puertas ocultas, escrita en una especie de rapto en el momento en que me propuse dar forma a una an\u00e9cdota que ven\u00eda gest\u00e1ndose a lo largo de m\u00e1s de treinta a\u00f1os, cuando ocurri\u00f3 mi primera visita a La Habana. Pero creo que, a la hora de efectuar un balance muy \u00edntimo de lo que he escrito hasta ahora&#8212;novelas, cuentos, ensayos&#8212;sigo teniendo especial predilecci\u00f3n por El bosque de los elegidos, concebido y escrito en Londres en los a\u00f1os ochenta, tras el enorme  impacto que me produjo descubrir la belleza y el drama humano que envolv\u00eda a la fotograf\u00eda de Diane Arbus: otear en aquellas fotograf\u00edas   la belleza de los \u201cmonstruos\u201d, de los seres marginados por todas las sociedades: una prostituta, un retrasado, un drog\u00f3mano, un travesti, fue todo un desaf\u00edo. Envolver su existencia en una atm\u00f3sfera desolada&#8212;pero insondablemente hermosa&#8212;produjo en m\u00ed grandes satisfacciones. Siempre ser\u00e1 un pozo.  Te hablaba antes de la llamarada que se produjo en m\u00ed tras  ver y admirar, por vez primera,  las  fotograf\u00edas de Diane Arbus y la magia de un graffiti que proporcionar\u00eda en m\u00ed, la explosi\u00f3n interna a la cual dar\u00eda forma en Testamento de un p\u00e1jaro. Tanto El bosque de los elegidos, como&#8212;casi enseguida&#8212;Testamento de un p\u00e1jaro, surgieron de mi hallazgo de la obra de esta extraordinaria artista y de los escritores an\u00f3nimos que registraban im\u00e1genes y hasta s\u00edmbolos en las paredes de Valencia. La recepci\u00f3n que ambos libros produjeron en algunos lectores me produjo grandes alegr\u00edas: El bosque de los elegidos  ha sido le\u00edda y comentada con verdadero fervor por algunos escritores y  poetas connotados, entre ellos Julio Miranda,  Luis Britto Garc\u00eda, Mar\u00eda Antonieta Flores y el escritor cubano Ra\u00fal Rivero. Su lectura y comentarios me llenaron de gran regocijo. Descubr\u00ed, maravillado, que esa novela hab\u00eda producido diversas emociones, lecturas e interpretaciones y hasta cierto  estremecimiento en algunos  lectores.<\/p>\n<p>4.\t<strong>Tu obra siempre retrata la vida  de  hombres y mujeres con un universo particular  y  hermoso, que parad\u00f3jicamente resultan  rechazados,  a pesar de sus  vidas dram\u00e1ticas o desgraciadas como Felipe Pirela, Esdras Parra, Enriqueta Arvelo Larriva, Salvador Montes de Oca, el cubano Virgilio Pi\u00f1era, seres que m\u00e1s all\u00e1 del  fulgor en sus obras, han sido apartados, marginados por la cr\u00edtica y el stablisment literario. \u00bfDe d\u00f3nde surge ese inter\u00e9s, esa atracci\u00f3n?<\/strong><\/p>\n<p>\tCreo que en cierto modo  te he hablado de tal \u201catracci\u00f3n\u201d cuando descubr\u00ed el universo de Diane Arbus, tan fascinante y po\u00e9tico. Constituy\u00f3 &#8212;y todav\u00eda lo es&#8212;un universo inagotable, profundamente insondable que nunca terminar\u00e1 de ser \u201cle\u00eddo\u201d. Sin embargo, debo reconocer, igualmente, que en el universo de mi infancia, all\u00e1 en Puerto Nutrias y  en Pedraza, inolvidables pueblos barineses donde pas\u00e9 mi infancia, se fueron tejiendo en mi alma, en el alma del ni\u00f1o que no distingu\u00eda qu\u00e9 era real o fant\u00e1stico. Es decir,  el ni\u00f1o que fui no conceptualizaba sobre todo lo que acontec\u00eda a su alrededor, pero viv\u00eda absorto en una atm\u00f3sfera de continua enso\u00f1aci\u00f3n: la figura de un padre y de un t\u00edo sumergidos noche y d\u00eda en el alcohol, las crecidas del r\u00edo que, por igual, nos dejaba en el patio de la casa a un caim\u00e1n extraviado o una mujer sin dientes que pasaba por las calles vestida con pieles de culebra, armada de un rejo con el cual supuestamente le pegaba a sus padres y de quien se dec\u00eda en corrillos del pueblo que era, a la vez, hombre y mujer. Seguramente tales im\u00e1genes, arquet\u00edpicas o no, permanecieron inmersas en m\u00ed, a la espera de otro instante en que, tras una especie de niebla, se produjese  la posibilidad del reencuentro fascinante con lo \u201coscuro\u201d, con lo irreal, con las visiones fant\u00e1sticas y pat\u00e9ticamente reales de seres que como Felipe Pirela, Esdras Parra, o Salvador Montes de Oca surgen dotados de un \u00e1nima revestida por una luz distinta a la de los seres que los rodeaban. Todos ellos nacieron dotados de un talento especial: una manera  de comprender y de asir lo real desde una visi\u00f3n diferente a la de sus cong\u00e9neres. Esa \u201cluz\u201d distinta, surge, en diferentes escenarios, ante mi vista, como el lugar para  el reencuentro con las im\u00e1genes arquet\u00edpicas de lo \u201cmonstruoso\u201d  que se produjo en la infancia cuando ve\u00eda pasando por las calles  aquella mujer (o aquel hombre) fascinante que recorr\u00eda  Puerto Nutrias, pase\u00e1ndose con un rejo o una enorme boa desliz\u00e1ndose por su pecho desnudo. Tan fascinante como pudiese resultar  la espera de  la muerte durante tres d\u00edas,  en el caso de Salvador Montes de Oca, coronado con alambre de p\u00faas, alrededor de la cabeza y del cuello,  gritando Viva Cristo Rey,  a pleno sol, al borde de su tumba.<br \/>\n\t Esos seres envueltos en un halo luminoso, porque hacen de sus acciones un escudo de lucha, como fue el caso de Virgilio Pi\u00f1era enfrentando al r\u00e9gimen comunista transmutado en un viejo p\u00e1nico;  de Esdras Parra convirtiendo su propio cuerpo en  la posibilidad de un viaje en perpetuo vaiv\u00e9n, en busca de la definici\u00f3n sexual. Seres que nos resultar\u00e1n siempre fascinantes porque, m\u00e1s all\u00e1 de la vida o de la muerte, crearon, a su paso por la tierra un pozo de infinitos halos luminosos, al ofrecer su vida&#8212;tal como lo hizo San Juan de la Cruz a su manera&#8212;como el lugar para la transmutaci\u00f3n y  refundaci\u00f3n del ser a partir de todo cuanto hacen o ejecutan desde su \u00e1mbito existencial,  religioso o art\u00edstico: tras cada acto suyo, vuelve a repetirse la historia del G\u00e9nesis en la parcela o esfera en la cual se debate su periplo de vida.<\/p>\n<p>5.\t<strong> Quiz\u00e1 tu obra es de dif\u00edcil acceso, la cr\u00edtica  especializada ha sido algo elusiva con la misma. \u00bfA  qu\u00e9  crees t\u00fa que se deba eso?\u00bfCorrer\u00e1 la misma suerte El cielo invertido?<\/strong><\/p>\n<p>\t\tNo lo s\u00e9. Tal vez se deba a desinter\u00e9s, o quiz\u00e1 a falta de promoci\u00f3n. Sobre El cielo invertido han escrito, hasta ahora,\tAlberto  Hern\u00e1ndez, Ricardo Bello, Rafael Calder\u00f3n y Eduardo Casanova, aparte de una hermosa y acuciosa entrevista que me hizo la periodista Dulce Mar\u00eda Ramos con motivo de su lanzamiento. Seguramente ya vendr\u00e1n otras notas de acercamiento.<br \/>\n\t\tCreo que en la promoci\u00f3n de esta \u00faltima novela, nos ha afectado much\u00edsimo la situaci\u00f3n de desmembramiento que vivimos en nuestro pa\u00eds, no s\u00f3lo en lo econ\u00f3mico, sino, tambi\u00e9n en lo social. Muchas presentaciones de la novela que estaban previstas para  realizarse en Barquisimeto, en Carora, en M\u00e9rida,  en Trujillo, en Valera, fueron suspendidas por el clima de crispaci\u00f3n social  y pol\u00edtico que hoy vivimos en nuestro pa\u00eds y que se ha profundizado en los \u00faltimos a\u00f1os. La gente  est\u00e1 hoy m\u00e1s urgida de conseguir medicinas o comidas, en protegerse cuando sale a la calle que en leer. Esa es la terrible verdad.<br \/>\n\t\tSobre el silencio de  la cr\u00edtica especializada, creo que ha sido casi una tradici\u00f3n en nuestro pa\u00eds que la cr\u00edtica sea tard\u00eda, escasa o que en la mayor\u00eda de los casos se torne inexistente. Sin embargo, uno no est\u00e1 esperando a que la cr\u00edtica se vuelque enseguida sobre las obras que escribimos.  Yo  no parar\u00e9 de escribir. Que existan cr\u00edticas o comentarios sobre mi obra  tal vez sea cuesti\u00f3n de buena o mala suerte, quiz\u00e1. Nunca he buscado ni reconocimientos, ni homenajes, mucho menos solicitado cr\u00edticas o lecturas sobre mi obra.<br \/>\n\t\tSin embargo, cuando existe alguna cr\u00edtica, cuando se producen abordajes o estudios serios en revistas especializadas, o en los predios universitarios, uno se contenta. No deja de ser estimulante o\u00edr o leer las opiniones de los lectores. Y si procede  de los estudiantes universitarios mucho m\u00e1s: siempre andan algunos en busca de \u201cverdades\u201d, de \u201cespejos\u201d y de \u201cluces\u201d en los textos que leen.<\/p>\n<p>6.\t<strong>Para fijar un rostro ha sido una de las m\u00e1s amplias y profundas reflexiones sobre la narrativa venezolana \u00bfqu\u00e9 hay de aquel ensayista riguroso que escribiera ese  libro referencial?<\/strong><\/p>\n<p>\tPara fijar un rostro,   concebido y estructurado inicialmente mientras cursaba mis estudios doctorales en el Kings College de la Universidad de Londres desde julio 1978 a 1982, que ha sido revisado en varias oportunidades y publicado, inicialmente, por la Editorial Vadell Hermanos en 1984 y luego reeditado por la Secretar\u00eda de Cultura del Gobierno de Carabobo en el a\u00f1o 2003, ha sido una suerte de di\u00e1logo e inventario de mis aproximaciones al estudio del devenir de la forma de la novel\u00edstica venezolana. Una especie de di\u00e1logo que arranca con el legado del maestro R\u00f3mulo Gallegos, pasando por el inventario de todos las indagaciones formales de los grandes maestros de la novela nacional, entre ellos, Uslar Pietri, Otero Silva, Garmendia,  Gonz\u00e1lez Le\u00f3n,  Trejo, Balza, Britto Garc\u00eda, Noguera hasta Francisco Massiani.  En la actualidad, realizo el inventario de la obra de otros novelistas importantes que, o surgieron  despu\u00e9s de Massiani o que no fueron tratados en la oportunidad en que conceb\u00ed en Londres el libro, bajo estrictos compromisos acad\u00e9micos&#8212;tales como el requisito de que las novelas examinadas se hallaran disponibles en la Biblioteca del Kings College o en la de la Biblioteca Central de la Universidad de Londres. Por citar un ejemplo, en esa oportunidad  no fue revisado el universo novel\u00edstico creado por Denzil Romero.<br \/>\n\t\tEn estos d\u00edas, adem\u00e1s de trabajar en la primera  versi\u00f3n de La lluvia inconclusa,  me encuentro \u201cdialogando\u201d con  la obra de  los novelistas que no fueron examinados en esas oportunidades y que ya exhiben un universo s\u00f3lido de propuestas dignas de estudio y de reflexi\u00f3n cr\u00edtica, como ser\u00eda el caso de Eduardo Liendo, Edilio Pe\u00f1a, Victoria  Di Stefano, Denzil Romero,  Federico Vega y Francisco Suniaga.<br \/>\n\t\tEn cuanto al \u201cdi\u00e1logo\u201d con los nombres, figuras o  que fijaron o marcaron tendencias dentro del proceso de la evoluci\u00f3n de las formas, estructuras y t\u00e9cnicas  en la poes\u00eda escrita a lo largo del Siglo XX, me sucedi\u00f3 algo similar en la concepci\u00f3n y escritura de El habla secreta,  editada inicialmente por el CONAC y la Asociaci\u00f3n de Escritores del Estado Barinas, en el a\u00f1o 2002 puesto que el libro fue presentado a la I Bienal de Nacional de Literatura \u201cOrlando Araujo\u201d en el a\u00f1o 2001 y obtuvo el Premio \u00danico.<br \/>\n\t\tLuego de agotada esa edici\u00f3n, la Universidad de Carabobo realiz\u00f3 otra, publicada en el a\u00f1o 2011, Ha sido reeditada, en formato digital. En la actualidad me encuentro dialogando y  revisando nuevos nombres y tendencias surgidas despu\u00e9s de Harry Almela, con quien cerr\u00e9 el registro cuando conceb\u00ed y estructur\u00e9 el libro a comienzos del a\u00f1o 2000, despu\u00e9s de pasearme por las l\u00edneas y espejos creados por Salustio Gonz\u00e1lez Rincones, Jos\u00e9 Antonio Ramos Sucre, Fernando Paz Castillo, Vicente Gerbasi, Ida Gramcko, Enriqueta Arvelo Larriva, Luz Machado, Rafael Cadenas, Alfredo Silva Estrada, Eugenio Montejo entre otras figuras m\u00e1s, hasta llegar, como te dec\u00eda antes, a la revisi\u00f3n de la obra de Harry Almela.<br \/>\n\t\t  Por los momentos, me encuentro en proceso de lectura del universo escrito y publicado, por figuras y nombres surgidos  y emergentes en estas primeras d\u00e9cadas del Siglo XXI, con el fin de acercarnos, si no, al \u201crostro\u201d absoluto de nuestra poes\u00eda y nuestra novela, por lo menos s\u00ed al mayor n\u00famero de l\u00edneas y perfiles que apunten hacia la consolidaci\u00f3n de un universo cerrado o abierto a nuevas indagaciones y partiendo siempre, como base, del abordaje y estudio de autores que, tengan, al menos, dos libros publicados,  pues ello permite atisbar las posibles l\u00edneas que consolidar\u00edan una voz y un universo peculiar dentro del proceso y devenir hist\u00f3rico de nuestra poes\u00eda.<\/p>\n<p>7.\t<strong>Ha pasado un a\u00f1o dif\u00edcil dentro del pa\u00eds, convulsionado  tanto social como pol\u00edticamente, desde  el a\u00f1o de la salida de tu \u00faltima novela. \u00bfQu\u00e9  temas te preocupan del pa\u00eds para lo que viene a partir del a\u00f1o 2018? \u00bfAcaso  temas relacionados con  estos tiempos tan inestables como nunca en el pa\u00eds?<\/strong><\/p>\n<p>\tS\u00ed. Vivimos en un pa\u00eds deshilachado  por la barbarie enquistada desde el poder en las \u00faltimas d\u00e9cadas,   sometidos a un vaiv\u00e9n incesante: todos los d\u00edas amanecemos inmersos en medio de una escena realmente aterradora. Pero, sobre todo,  por la violencia cotidiana propiciada por dos fen\u00f3menos sociales que parecieran no tocar fondo nunca:  cambian todos los d\u00edas pero para mal, pues  se intensifican sin que exista ni un \u00e1pice de voluntad manifiesta de parte de la claque gobernante en el pa\u00eds por ponerle fin: me refiero a la violencia brutal en las calles y a la hambruna generalizada, aupada por la desidia  para establecer un proceso de revisi\u00f3n en las pol\u00edticas econ\u00f3micas que abra, lenta, pero de manera segura, un camino progresivo hacia la soluci\u00f3n de estos problemas.<br \/>\n\t    La hambruna en la calle se ve y se palpa con mucho dolor. Gente peleando en las calles por quedarse con el mejor \u201cbot\u00edn\u201d recogido en las bolsas de basura. Hordas de ni\u00f1os harapientos deambulando en las calles, como nunca antes lo hab\u00edamos visto, y lo m\u00e1s terrible de todo: ni\u00f1os que asesinan a polic\u00edas, pandillas de ni\u00f1os armados que andan \u201cpor estas calles\u201d buscando comida, pero, tambi\u00e9n, participando de arrebatones de carteras en los autobuses o  en las colas, las interminables colas de la gente que busca, desde la madrugada, que amanece a la espera de que abran el supermercado, esperanzada en conseguir \u201ccualquier\u201d cosa qu\u00e9 comprar. La hambruna, la escasez de medicinas y alimentos y la hiperinflaci\u00f3n o el arrebato al escu\u00e1lido bolsillo de nosotros los tristes asalariados por parte de unos comerciantes que `ponen a las cosas el precio que les da la gana, son los perfiles de un pa\u00eds hundido en la miseria, en una guerra cotidiana de pobre contra pobre, propiciada a mansalva, desde las altas esferas del gobierno.<br \/>\n\t        A todo ello se a\u00f1ade la violencia en las calles, la violencia verbal y la f\u00edsica que lleva, lamentablemente, en much\u00edsimos casos, todas las semanas, a un incremento del  \u00edndice de muertos tras los asaltos en las calles, o dentro de las casas.<br \/>\n\t\tEn esa  novela que,  como te lo refer\u00ed anteriormente, acabo de concluir en su primera versi\u00f3n, titulada La lluvia inconclusa planteo esa problem\u00e1tica, como lo hice, dentro de otra perspectiva y con otros prop\u00f3sitos al analizar y ofrecer visiones sobre el pa\u00eds, su devenir hist\u00f3rico  y sus problemas sociales en fragmentos de Las redes de siempre, en algunos de mis relatos o en  Las hojas m\u00e1s \u00e1speras y, tambi\u00e9n, en cierta manera, en Testamento de un p\u00e1jaro. <\/p>\n<p>8.\t<strong>\u00bfEntre los venezolanos, qu\u00e9 autores actuales te interesan?<\/strong><\/p>\n<p>               Le\u00ed, cuando reci\u00e9n fue publicada, la novela La otra isla de Francisco Suniaga y me gust\u00f3 much\u00edsimo, lo mismo que El pasajero de Truman, de Federico Vega. En estos d\u00edas volver\u00e9 a ellas. Releo casi siempre, con obsesiva frecuencia, Marzo Anterior  y la siempre hermosa Setecientas palmeras plantadas en un mismo lugar, de Jos\u00e9 Balza. Igualmente Lluvia de Victoria Di Stefano, quiz\u00e1 su mejor novela.<br \/>\n\t\tPara m\u00ed, esas novelas  son y ser\u00e1n siempre actuales, como tambi\u00e9n lo ser\u00e1 Canaima,  de R\u00f3mulo Gallegos, El osario de Dios, de Alfredo Armas Alfonzo, Cubagua,  de Enrique Bernardo N\u00fa\u00f1ez, Cumboto, de Ram\u00f3n D\u00edaz S\u00e1nchez y Piedra de Mar, de Francisco Massiani. De los autores m\u00e1s j\u00f3venes he le\u00eddo y releo  estupendos cuentos de H\u00e9ctor Torres, Rodrigo Blanco Calder\u00f3n y de Domingo Michelli, tristemente desaparecido a muy temprana edad, novelas de Juan Carlos M\u00e9ndez, Rubi Guerra, Gustavo Valle, Juan Carlos Chirinos, Fedosy Santaella y Juan Carlos Chirinos, cuyas propuestas formales me han resultado novedosas y muy acertadas, que, indudablemente, contribuyen al fortalecimiento de nuestra novela contempor\u00e1nea y trazan, cada uno de ellos, l\u00edneas y tendencias sumamente interesantes.<br \/>\n\t\t   No s\u00e9 si la lista de los \u201cactuales\u201d ser\u00e1 larga o no. Pero es mi lista. Sin nombrarte otras que me acompa\u00f1an casi a diario, como ser\u00eda La Biblia o los poemas de Enriqueta Arvelo Larriva, Vicente Gerbasi y Eugenio Montejo, en el terreno de la poes\u00eda venezolana que, como te dec\u00eda anteriormente, constituye para m\u00ed un pozo insondable: yo leo poes\u00eda todos los d\u00edas del mundo, lo mismo que una o dos p\u00e1ginas del Viejo Testamento y de Don Quijote de La Mancha: la Biblia y Don Quijote ser\u00e1n siempre el sol,  la luna y las mareas. Y ha sido siempre desde el a\u00f1o 1965, cuando en el Seminario de Guanare, me sentaba a leer sus p\u00e1ginas, a las cuatro de la madrugada, sentado en una poceta, esperando desde all\u00ed el amanecer.<\/p>\n<p>9.\t<strong>\u00bfMe pregunto sobre el Oropeza cuentista, habr\u00e1 otro libro reunido como Entre la cuna y el Dinosaurio (El Otro, el mismo, 2006) para estos d\u00edas que vienen?<\/strong><\/p>\n<p>\t   Como apunt\u00e9 anteriormente, termin\u00e9 de escribir y ahora reviso un  nuevo conjunto de cuentos que he titulado  El hu\u00e9sped invisible en el cual re\u00fano todos los relatos en los cuales ven\u00eda trabajando desde el a\u00f1o 2002, cuando di a conocer, a trav\u00e9s de El Nacional, la pieza Entre la cuna y el dinosaurio, con el cual obtuve el Premio de Cuentos de El Nacional, por segunda vez y que abri\u00f3 la antolog\u00eda que, bajo ese mismo t\u00edtulo editara V\u00edctor Bravo en el a\u00f1o 2006 como se\u00f1alas.<br \/>\n<strong><\/p>\n<p>10.\t\u00bfTe gusta R\u00f3mulo Gallegos? \u00bfTu trabajo nos recuerda la coherencia del edificio narrativo que nos leg\u00f3 el maestro  Gallegos?<\/strong><\/p>\n<p>\tT\u00fa has le\u00eddo Para fijar un rostro y sabes que valoro much\u00edsimo su esfuerzo en ofrecernos un \u201cmapa\u201d del pa\u00eds a trav\u00e9s de la reinvenci\u00f3n de mitos e historias de nuestras regiones planteadas en sus  novelas. En el conjunto me sigue gustando much\u00edsimo Cantaclaro  y, sobre  todo, Canaima a la que considero el gran nudo de toda su invenci\u00f3n creadora.<br \/>\n\t   Me resulta elogioso el que compares mi propuesta con la del gran maestro. En cierto modo, como te dec\u00eda en la respuesta a una de tus interrogantes, he tratado de ofrecer una \u201cvisi\u00f3n\u201d de alg\u00fan aspecto  hist\u00f3rico o social del pa\u00eds en mis novelas, y en muchos de mis cuentos.  Parte de la noche o mucho m\u00e1s, quiz\u00e1, A punto de detenerse sobre las cenizas recogen y expresan desde la ficci\u00f3n mis planteamientos sobre el problema de la violencia generada entre los j\u00f3venes de nuestro pa\u00eds. En mi novela Testamento de un p\u00e1jaro, desde la visi\u00f3n de un graffitero, se recoge, parte de ese \u201cretrato\u201d de pa\u00eds, expresado en la escritura en las paredes.<br \/>\n10.\tDurante muchos a\u00f1os fuiste un hombre de la gesti\u00f3n cultural, presidente del Ateneo de Valencia, aquella  instituci\u00f3n de la ciudad que convocaba al pa\u00eds a  la Bienal de Literatura \u201cJos\u00e9 Rafael Pocaterra\u201d y  al  Sal\u00f3n \u201cArturo Michelena\u201d, una gran confrontaci\u00f3n   de arte que marc\u00f3 pauta en el pa\u00eds de las artes pl\u00e1sticas, de innegable prestigio. \u00bfC\u00f3mo ves la actividad cultural en Venezuela, hacia d\u00f3nde apunta la gesti\u00f3n de estos 18 a\u00f1os de un gobierno con un solo signo ideol\u00f3gico?<br \/>\n\tEs triste comprobar que no existe una pol\u00edtica de apoyo a la gesti\u00f3n y desarrollo cultural de una gesti\u00f3n que propicie el est\u00edmulo a la actividad creadora que, en solitario, desarrollan los artistas, los escritores, los cultores populares. La edici\u00f3n de libros pr\u00e1cticamente ha quedado reducida a la poca gesti\u00f3n que se desarrolla desde la iniciativa privada o desde la Direcci\u00f3n de Culturas de algunas Alcald\u00edas y Gobernaciones.<br \/>\n\t  MONTEAVILA en la pr\u00e1ctica, desapareci\u00f3. La misi\u00f3n que se desarrollaba en los Museos, en la red de Museos que era todo un orgullo en el pa\u00eds, ha desaparecido. Sobreviven algunos museos porque, a duras penas, mantienen exposiciones de sus colecciones, pero no se puede hablar de que existe un museo porque muestre, de cuando en cuando  parte de su colecci\u00f3n, si no se educa, si no se investiga, si no se publica y si no se conserva su colecci\u00f3n.<br \/>\n\t     Instituciones  de gran raigambre y de gran tradici\u00f3n en el desarrollo de programas de formaci\u00f3n y de difusi\u00f3n paradigm\u00e1ticos como el Sal\u00f3n Arturo Michelena o Festivales de Teatro, desarrollados e impulsados en  el Ateneo de Valencia, de Caracas,  de Trujillo, de Valera, han desaparecido tras las tomas y el asalto a estas y otras instituciones, en nombre de una supuesta \u201crevoluci\u00f3n\u201d que se ha basado en la violencia destructiva, en el asalto al trabajo creador, al despojo, para  convertir a las instituciones tomadas o asaltadas en simples oficinas productoras de eventos propagand\u00edsticos o afectos al \u201cproceso\u201d de destrucci\u00f3n y de ruina en la cual se ha convertido a nuestro pa\u00eds de forma cruel e inmisericorde.<br \/>\n\t          \u00bfQu\u00e9 ha pasado con las instituciones que han sido asaltadas y  tomadas por unos cuantos b\u00e1rbaros en nombre de una supuesta revoluci\u00f3n destinada a llevar cultura a los pobres? Han sido convertidas en tristes ranchos, en bodegas para el tr\u00e1fico de supuestas ideolog\u00edas trasnochadas, presentaciones teatrales de muy poca val\u00eda y espect\u00e1culos musicales que s\u00f3lo sirven para ensalzar supuestas ideolog\u00edas revolucionarias. <\/p>\n<p>11.\t<strong>Jos\u00e9 Napole\u00f3n, vuelvo a tu \u00faltima novela publicada, El cielo invertido (Bid&#038; Co, 2016), de aquel pa\u00eds del olvido como lo llama Alberto Hern\u00e1ndez, y de las traiciones y conspiraciones \u00bft\u00fa crees que ha cambiado algo en el alma del venezolano, con los mecanismos de la vida moderna o esa relaci\u00f3n entre los valores y la democracia?<\/strong><br \/>\n\t\t\tLos a\u00f1os de la mal llamada \u201ccuarta rep\u00fablica\u201d, por quienes detentan el poder en los \u00faltimos a\u00f1os, con todos sus defectos, sentaron  las bases del  progreso social y del fortalecimiento intelectual: se robustecieron las  Universidades aut\u00f3nomas que funcionaron y funcionan siempre de manera gratuita; surgi\u00f3 un parque industrial en las principales capitales de estado, quiz\u00e1 con Valencia a la cabeza de la meta de estrechar v\u00ednculos entre la clase empresarial y la trabajadora; se actualizaron las escuelas normales para la formaci\u00f3n de los maestros de escuela primaria; se abrieron escuelas t\u00e9cnicas y polit\u00e9cnicos; se inauguraron y mantuvieron museos que, como el Museo de Bellas Artes, la Galer\u00eda de Arte Nacional y portentoso museo fundado  por Sof\u00eda Imber, no ten\u00eda nada que envidiar en su estructura a cualquiera de los museos del mundo; se fortalecieron los medios de comunicaci\u00f3n social y se estimul\u00f3 la creaci\u00f3n art\u00edstica desde las escuelas de artes pl\u00e1sticas; de m\u00fasica y de artes esc\u00e9nicas. Todas las actividades que se desarrollaban en el seno de estas instituciones siempre han sido ofrecidas de manera gratuita, con oportunidad para participar de ellas a todos los venezolanos, sin distingo de clase social.<br \/>\n\t\t\t\tAs\u00ed como se atend\u00eda al ciudadano en lo social, se desarrollaba un plan de atenci\u00f3n a su salud f\u00edsica y mental, en los hospitales. Todo de manera gratuita. Los hospitales estaban dotados y brindaban a la ciudadan\u00eda todos los servicios: desde las consultas m\u00e9dicas que se cumpl\u00edan por previa cita hasta las emergencias, sin olvidar los servicios quir\u00fargicos brindados, de manera gratuita a la ciudadan\u00eda. \u00bfAlguna vez, un paciente, en aquellos a\u00f1os de la desde\u00f1ada cuarta rep\u00fablica tuvo que llevar al quir\u00f3fano los instrumentales necesarios para ser operado?<br \/>\n\t\t\t\tParalelamente, al establecimiento de instituciones educativas de todos los niveles, sostenidas por el estado y de los hospitales, surgieron instituciones tanto educativas como de salud, sostenidas por la iniciativa privada. Quien pod\u00eda pagar por esos servicios, los pagaba sin afectar, con ello, el funcionamiento de las instituciones oficiales que ofrec\u00edan sus servicios de manera gratuita. A nuestras universidades, escuelas t\u00e9cnicas y polit\u00e9cnicas, se acced\u00eda de manera gratuita y esto debemos reiterarlo. S\u00f3lo se exig\u00eda talento y atender a los compromisos intelectuales que el ser universitario acarrea.  Creo que, por ejemplo, eliminar las escuelas normales y las escuelas t\u00e9cnicas, fue un craso error. Porque se borr\u00f3, en un instante, toda una historia de logros y oportunidades para quienes no lograban el acceso a las universidades  e instituciones de educaci\u00f3n superior, bien por falta de preparaci\u00f3n intelectual o por la evidente demanda ante el crecimiento poblacional en nuestro pa\u00eds.<br \/>\n\t\t\t\t    Creo que la situaci\u00f3n de ser un pa\u00eds en desarrollo, independientemente de la atenci\u00f3n a un sector considerado como \u201cprivilegiado\u201d por algunos pol\u00edticos, afect\u00f3 en la formaci\u00f3n integral de todos los ciudadanos, al no crear programas sociales que atendieran, no de manera espasm\u00f3dica, sino constante, a las clases m\u00e1s despose\u00eddas. El crecimiento de los \u00edndices de la pobreza, fue generando un malestar social cada vez m\u00e1s creciente. Al mismo tiempo, desde el seno de las instituciones destinadas a formar fuertes valores como la convivencia social, la solidaridad, dieron paso al resentimiento social y a la generaci\u00f3n de una escalada de violencia en las calles cada vez m\u00e1s acentuada.<br \/>\n\t\t\t\t\t Igualmente, a lo largo de aquellas d\u00e9cadas prodigiosas&#8212;y esto tambi\u00e9n hay que decirlo&#8212;se fomentaron, de manera consciente o inconsciente, a trav\u00e9s de los medios de comunicaci\u00f3n social, acciones que estimularon al exacerbado consumismo, en desmedro de lo m\u00e1s s\u00f3lido en cuanto a principios morales: atender al crecimiento personal, en funci\u00f3n de contribuir con el crecimiento del otro, en funci\u00f3n de la convivencia y la solidaridad social. Yo creo que en eso se fall\u00f3. Ello abri\u00f3 la brecha al resentimiento social  y al odio, muchas veces estimulado, en estos d\u00edas,  desde las altas esferas del poder, desde donde, adem\u00e1s, se estimula igualmente el \u201cfacilismo\u201d y se genera la proliferaci\u00f3n de d\u00e1divas para aliviar, en parte, los problemas de carest\u00eda y desabastecimiento de alimentos a todos los niveles.<br \/>\n\t\t\t\t\t Creo que uno de los males fomentados por el populismo, la pol\u00edtica y del regalo de d\u00e1divas acent\u00faa el desconocimiento del otro, as\u00ed, como tambi\u00e9n, la creencia de que todo problema social o econ\u00f3mico se resuelve a partir del facilismo, sin fomentar pol\u00edticas educativas que estimulen al ciudadano a estudiar y a formarse en las aulas universitarias. Muy, por el contrario, con la reorientaci\u00f3n de los programas de formaci\u00f3n en los niveles primario, medio, y hasta universitario, en nombre del compromiso social y de los programas \u201ccomunitarios\u201d, se incrementa tanto la separaci\u00f3n de los grupos sociales, como la idea y creencia de que todo puede lograrse, de inmediato, si se posee el Carnet de la Patria, o cualquier otro documento que se improvise y se le d\u00e9 car\u00e1cter de necesario y vital para acceder a los servicios educativos, o  de salud y adquisici\u00f3n de una vivienda.<\/p>\n<p>12.\t<strong>Con la figura de  Monse\u00f1or Montes de Oca logras un personaje que tiene una vida paralela con el narrador y Eduardo Montes, esa especie de alter ego del escritor Oropeza, ya apuntada por Ricardo Bello, conviven en Valera, en Puerto Nutrias, en Guanare, en Barquisimeto y en Valencia y hasta en el Convento de La Cartuja, en Parma, donde concluye, tr\u00e1gicamente, el periplo vital de Salvador Montes de Oca. Todos esos personajes, creyentes y soldados en la fe de cristo, y escritores. H\u00e1blame de esta metamorfosis.<\/strong><\/p>\n<p>\t\t\t\tEl gran tema de la novela El cielo invertido  es la traici\u00f3n. Tanto Eduardo Montes como Salvador Montes de Oca, como personajes producto de la invenci\u00f3n del novelista, quien, a partir de los valores&#8212;en el sentido que nos los revelara E. M. Forster, en su magistral texto Aspectos de una novela&#8212;los recuerdos imborrables en los cuales pareciera detenerse el curso y fluir del tiempo en el ser&#8212;real o ficticio&#8212;y quedar como instante congelado ( o retrato de un momento inolvidable)  memoria involuntaria no sujeta a cambios o a contingencias, como pareciera haberlo intuido  y dilucidado para nosotros Gaston Bachelard y dibujado, de manera magistral por Marcel Proust en su gran fresco En busca del tiempo perdido atraviesan, cada uno en su tiempo y en su espacio, distintos escenarios: el de Valera, ciudad en la cual vivi\u00f3 Eduardo y conoci\u00f3 por referencias y de labios de otro personaje, cura p\u00e1rroco del cual fue monaguillo en la Catedral San Juan Bautista, de Salvador Montes de Oca, quien habr\u00eda sido compa\u00f1ero de estudios en el  Colegio P\u00edo Latino de Roma, del padre Ignacio Andueza, antiguo p\u00e1rroco de la Catedral, tambi\u00e9n traicionado y destituido de su cargo de p\u00e1rroco de la Catedral.<br \/>\n\t\t\t\t\tEduardo a punto de ingresar al Seminario y todav\u00eda viviendo en Valera, a quien su amigo el p\u00e1rroco Alberto Gudi\u00f1o ha encomendado buscar en la Biblioteca parroquial supuestas cartas cruzadas entre el padre Ignacio Andueza, el antiguo p\u00e1rroco (a quien Gudi\u00f1o envidia y detesta, quiz\u00e1 por constituir para \u00e9l un espejo acusador y que desnuda su ruindad) y Salvador Montes de Oca. Entonces se produce en la mente y en el alma del muchacho&#8212;que para ese entonces contaba doce a\u00f1os de edad&#8212;una especie de atracci\u00f3n y obsesi\u00f3n por la figura de ese Obispo, a  quien Gudi\u00f1o, en el fondo de su alma detestaba tanto como a Andueza.<br \/>\n\t\t\t\t\tEn el alma del muchacho se anid\u00f3 el gusanillo por indagar sobre la vida del Obispo m\u00e1rtir. El deseo por conocer m\u00e1s de la vida de quien ya sab\u00eda asesinado en un oscuro episodio de  finales de la Segunda Guerra Mundial, no dejaba en paz a Eduardo. Ingresa al Seminario Diocesano de Guanare y empieza a enso\u00f1ar y, hasta en cierto sentido, a inventar an\u00e9cdotas relacionadas con la estad\u00eda de Montes de Oca en el P\u00edo Latino,   su ordenaci\u00f3n como sacerdote, su labor como p\u00e1rroco en Cubiro, en Sanare, su labor como periodista en un peri\u00f3dico de la Di\u00f3cesis de Barquisimeto y su consagraci\u00f3n como Segundo Obispo de Valencia,  donde descoll\u00f3 no s\u00f3lo en su labor Episcopal, sino como defensor de principios de la fe cristiana, tales como la defensa del Sacramento del Matrimonio Eclesi\u00e1stico, de manera p\u00fablica, ante la petici\u00f3n de un alto miembro del Poder  Ejecutivo, representante de Juan Vicente G\u00f3mez en Carabobo. Su negativa a casar en segundas nupcias al Presidente del Estado Carabobo, le cost\u00f3 el exilio.<br \/>\n\t\t\t\t\t\tExiliado en Trinidad,  Montes de Oca se dedic\u00f3 a escribir y a  dictar conferencias. G\u00f3mez, de com\u00fan acuerdo con la autoridad m\u00e1xima de la Iglesia Cat\u00f3lica en Venezuela, el Arzobispo de Caracas, decide indultar al exiliado. Abolido el decreto de expulsi\u00f3n, Montes de Oca retoma sus funciones. Entonces se produce otra mara\u00f1a en su contra: el padre Joaqu\u00edn Ariza Barr\u00e1ez, Vicario General y secretario del Despacho, quien era sobrino del padre Victoriano Barr\u00e1ez, a quien \u00e9l siempre quiso como Obispo, pensando, quiz\u00e1 que pudiese sucederlo si mor\u00eda \u201caccidentalmente\u201d en ejercicio del cargo.<br \/>\n\t\t\t\t\t\t   Eduardo, entretanto, no s\u00f3lo se dedica a estudiar lat\u00edn, con verdadero fervor, sino, tambi\u00e9n, a leer a Virgilio, a Cicer\u00f3n,  a Homero y a P\u00edndaro, sino, tambi\u00e9n a seguir en su proyectado sue\u00f1o de vida, junto con el deseo de ser sacerdote: indagar sobre la vida de Montes de Oca, su martirio y su muerte. Convierte su preparaci\u00f3n intelectual en una verdadera arma, en un desaf\u00edo a los compa\u00f1eros seminaristas que, capitaneados por Jos\u00e9 Pe\u00f1a, El Conejo, lo desprecian, pues lo consideran un \u201cenemigo\u201d que no hace lo que los dem\u00e1s hacen: en vez de jugar al futbol en las horas de descanso y recreo, se dedica a leer, o a inventar episodios y di\u00e1logos sostenidos con Montes de Oca en horas de la madrugada.<br \/>\n\t\t\t\t\t\t    Espejo contra espejo se producen estados de transustanciaci\u00f3n y  metamorfosis en los personajes. Se manifiestan, de manera po\u00e9tica,  a trav\u00e9s de las continuas enso\u00f1aciones de Eduardo, quien, desde que descubri\u00f3 el nombre y la figura de Salvador Montes de Oca, no cej\u00f3 nunca en su empe\u00f1o en llegar descubrir los hilos de la  traici\u00f3n a que fue sometido el m\u00e1rtir, su personaje, su alter-ego, en cierta forma, sin saber que \u00e9l mismo ser\u00eda traicionado por otro sacerdote, a quien se neg\u00f3 a satisfacer en sus peticiones de contacto \u00edntimo.<\/p>\n<p>13.\t<strong>No estoy seguro de que tus novelas sean novelas negras, pero Eduardo Montes nos resulta una especie de detective de vidas sometidas por la injusticia, desde Las redes de siempre, Las hojas m\u00e1s \u00e1speras, Las puertas ocultas hasta El cielo invertido; en donde se revela su origen. \u00bfPiensas el pa\u00eds como una novela negra? \u00bfO son ideas de Eduardo Montes?<\/strong><br \/>\n                                          Cuando intent\u00e1bamos definir el concepto de valor como instante congelado, como retrato de una escena en nuestra vida o la vida de un personaje, apel\u00e1bamos al concepto de intuici\u00f3n, a trav\u00e9s de la cual,  nuestra vida pareciera devolverse, como una ola apresada y enmarcada en un instante.<br \/>\n\t\t\t\t    Si alg\u00fan m\u00e9rito tiene la novela de portentoso y \u00fanico, radicar\u00eda en que, s\u00f3lo a trav\u00e9s de ella conocemos o atisbaremos la vida secreta de los personajes. En la vida real \u00bfconocemos la vida secreta de quien es nuestra madre, esposa, hijo? En ello parafraseando al gran Quasimodo cada quien est\u00e1 solo sobre el coraz\u00f3n de la tierra. S\u00f3lo el novelista es capaz de revelar la vida secreta de los personajes y creo que, sin la posibilidad del conocimiento e intuici\u00f3n de la vida secreta del personaje, carecer\u00eda de sentido el rol del novelista.<br \/>\n\t\t\t\t\tHay mucho de \u201cnovela negra\u201d en las disquisiciones de Eduardo Montes, Creo que tu intuici\u00f3n resulta acertada. Sin embargo, aun cuando su actitud y comportamiento, su rol como personaje que en todas mis novelas, por lo menos en las de la  pentagon\u00eda, resulta siendo v\u00edctima de una circunstancia, aun cuando en El cielo invertido sea quien ordene y d\u00e9 forma a  los materiales que configurar\u00edan la  forma arquitect\u00f3nica del  libro.<\/p>\n<p>14.\t<strong>La vida de Montes de Oca era un misterio hasta que tu novela devela una trama miserable de otro sacerdote y sus aspiraciones familiares. Lograste poner en escena una trama montada desde un poder, como el de la iglesia para manipular a otro poder, el pol\u00edtico. Te ocupaste de relatar una historia vergonzosa, entre las muchas que hay, de la iglesia cat\u00f3lica, a pesar de ser un creyente activo. Has hecho suceder desde la ficci\u00f3n cosas que no suceden, con la idea, como afirma Javier Mar\u00edas en uno de sus discursos, con la idea de que eso pueda interesar alg\u00fan d\u00eda a alguien \u00bfCrees que lo has logrado?<\/strong><\/p>\n<p>Me siento realmente muy satisfecho.  El gran poeta Eugenio Montejo, entre otras personas a quienes reconozco  el est\u00edmulo y  el apoyo brindado en el proceso de investigaci\u00f3n previa a la redacci\u00f3n del manuscrito, me llamaba por tel\u00e9fono muy a menudo. Sobre todo al final de a\u00f1o, para felicitarme con motivo del nuevo a\u00f1o. La \u00faltima vez que me llam\u00f3 me habl\u00f3 acerca de la posibilidad de que yo escribiese una novela sobre Montes de Oca. Antes lo hab\u00eda hecho mi hijo Pavel, quien escribi\u00f3 una monograf\u00eda sobre el martirio del Obispo, dentro de la programaci\u00f3n de un curso universitario.<br \/>\n\t\t\t\tPero nunca olvidar\u00e9 lo que me dijo el padre Luis Manuel D\u00edaz, para ese entonces Vice-rector en el Seminario \u201cNuestra Se\u00f1ora del Socorro\u201d, quien me apoy\u00f3 al permitirme consultar valios\u00edsimos documentos sobre el caso:<br \/>\n                                        \u201c&#8212;Sobre Montes de Oca se ha escrito mucho. Pero nadie ha dicho toda la verdad. La traici\u00f3n que se teji\u00f3 en su contra lo condujo a  una muerte muy cruel, causada, lamentablemente,  por personeros de nuestra Iglesia. T\u00fa eres un novelista. T\u00fa est\u00e1s llamado a decir la verdad.\u201d<br \/>\n\t\t\t\t La verdad ficticia, fundamentada en una serie de t\u00e9cnicas que el lector validar\u00e1 a trav\u00e9s de la lectura, la ep\u00edstola, el mon\u00f3logo, la intertextualidad, el di\u00e1logo y la descripci\u00f3n dram\u00e1tica, ir\u00e1 tejiendo, con base en el mosaico estructural la visi\u00f3n del gran tema que cruza, a manera del agua de un arroyo  y, a veces, de un r\u00edo y de un mar devuelto, el de la traici\u00f3n como una de las m\u00e1s bajas de las miserias humanas pues  devora a quien la causa y a quien la padece. Creo que, junto al coro de voces, logr\u00e9 armar un gran tapiz que no s\u00f3lo recrea el martirio de este santo var\u00f3n, sino de otros personajes que como \u00e9l tambi\u00e9n la sufre y la padecen: Eduardo  Montes, Ignacio  Andueza,  Josu\u00e9 Mari\u00f1o.<br \/>\n\t\t\t\t\tAl comienzo de la novela emergen dos im\u00e1genes que parecieran constituirse en s\u00edmbolos recurrentes, en im\u00e1genes que tejen y destejen el tema de la traici\u00f3n de los labios o de las manos de los distintos narradores que, junto a Eduardo Montes, aparecen, desaparecen, cruzan \u00e1mbitos, edades y \u00e9pocas: las trenzas de los zapatos que Eduardo no consigue anudar y el espejo a trav\u00e9s del cual su t\u00eda Carmen lo sigue en su insondable enso\u00f1aci\u00f3n. O en su devaneo.<\/p>\n<p>15.\t<strong>De tus palabras de presentaci\u00f3n en la novela en Valencia en febrero del a\u00f1o en curso, me quedan dos interrogantes; del petitorio a la Iglesia de hacer justicia a la memoria de Monse\u00f1or Montes de Oca \u00bfqu\u00e9 ha sucedido? Y otra que pienso, es un poco lo que contiene aquel petitorio tambi\u00e9n, que estimul\u00f3 la imagen que Eugenio Montejo te regal\u00f3, como el capullo de una flor (para usar tu imagen de aquel discurso), al solicitarte que escribieras esta novela: una puerta no se cierra del todo, as\u00ed como una trenzas de unos zapatos, jam\u00e1s terminan de anudarse, \u00bfsigues viendo al mundo a trav\u00e9s de esas im\u00e1genes?<\/strong><\/p>\n<p>\t\t\t\t\t\tSeguramente alguien llegase a imagen que la novela fue escrita pensando en enaltecer la figura de Salvador Montes de Oca pensando en que pudiese utilizarse en la campa\u00f1a o, mejor dicho, en la lucha que libra un sector de la Iglesia Cat\u00f3lica para motorizar a los fieles alrededor de la idea de elevar su nombre ante las altas autoridades de el Vaticano para que, por fin, sea elevado a los altares. Inclusive, por coincidencia, la novela fue lanzada, primero en la Universidad Cat\u00f3lica Andr\u00e9s Bello y, luego, en la sede de IPAPEDI en los d\u00edas en que el Arzobispado de Valencia nombr\u00f3 una comisi\u00f3n Ad-hoc, para que se encargue de llevar adelante una serie de actividades en ese sentido.<br \/>\n\t\t\t\t\t\t   Yo, inmediatamente, me puse a las \u00f3rdenes de los miembros de la comisi\u00f3n, contactando a la profesora Marielena Mestas, integrante del personal docente de la UCAB  y al presb\u00edtero Antonio Arocha, P\u00e1rroco de La Candelaria, ac\u00e1 en Valencia, dos de los ilustres integrantes de dicha comisi\u00f3n  y se sintieron muy complacidos con mi disposici\u00f3n a colaborar en ese sentido.<br \/>\n\t\t\t\t\t\t    Sobre tu segunda interrogante, debo decirte que cuando se est\u00e1 escribiendo una novela se vive en ella todo el d\u00eda, en todos los momentos, en todos los instantes: la puerta nunca cierra del todo y las trenzas no terminan de anudarse. Eugenio Montejo, nuestro amado y eterno amigo y hermano, pareciera al mismo tiempo, en ese instante en que me habl\u00f3 de esas dos im\u00e1genes, olvid\u00f3 decirme  o se lo  reserv\u00f3, que esas im\u00e1genes siempre han estado y estar\u00e1n conmigo: rehus\u00e9 y rehusar\u00e9 la idea de terminar de anudar las trenzas o de cerrar la puerta. Siempre he vivido y vivir\u00e9 en el amago.<\/p>\n<p>\t\t\t\t\t\t\tJos\u00e9 Napole\u00f3n Oropeza<br \/>\n\t\t\t\t\t\t\tLas Eluvias III, amanecer del 10-11-17<br \/>\n                                                             Las Eluvias III, amanecer del 23-12-17<br \/>\n                                                             Las Eluvias III, amanecer del 05-01-18<\/p>\n<p>Entrevista publicada en El Nacional el 8 de enero de 2018.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por Julio Bol\u00edvar Jos\u00e9 Napole\u00f3n Oropeza (Puerto Nutrias, Barinas, 1950), radicado en Valencia desde hace muchos a\u00f1os, recorre la trayectoria de su obra narrativa y cr\u00edtica; a prop\u00f3sito de la presentaci\u00f3n en Barquisimeto y Carora, este pr\u00f3ximo 15 y 16 de marzo, de su \u00faltima novela El cielo invertido. Caracas, Los Chaguaramos, 27 de Noviembre&#8230;<br \/><a href=\"https:\/\/avelengua.org.ve\/cms\/conversacion-con-jose-napoleon-oropeza\/\">Ver m&aacute;s &raquo;<\/a><\/p>\n","protected":false},"author":8,"featured_media":1747,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"ngg_post_thumbnail":0,"footnotes":""},"categories":[6],"tags":[14,58,16,44,63,62,34],"class_list":["post-1746","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-noticias","tag-avelengua","tag-numerario","tag-academia-de-la-lengua","tag-academia-venezolana-de-la-lengua","tag-entrevista","tag-jose-napoleon-oropeza","tag-venezuela"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/avelengua.org.ve\/cms\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1746","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/avelengua.org.ve\/cms\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/avelengua.org.ve\/cms\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/avelengua.org.ve\/cms\/wp-json\/wp\/v2\/users\/8"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/avelengua.org.ve\/cms\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=1746"}],"version-history":[{"count":6,"href":"https:\/\/avelengua.org.ve\/cms\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1746\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":1753,"href":"https:\/\/avelengua.org.ve\/cms\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1746\/revisions\/1753"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/avelengua.org.ve\/cms\/wp-json\/wp\/v2\/media\/1747"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/avelengua.org.ve\/cms\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1746"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/avelengua.org.ve\/cms\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=1746"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/avelengua.org.ve\/cms\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=1746"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}