{"id":1863,"date":"2020-08-08T10:37:50","date_gmt":"2020-08-08T15:07:50","guid":{"rendered":"http:\/\/avelengua.org.ve\/cms\/?p=1863"},"modified":"2020-08-08T10:41:30","modified_gmt":"2020-08-08T15:11:30","slug":"celebrando-a-gallegos-por-horacio-biord-castillo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/avelengua.org.ve\/cms\/celebrando-a-gallegos-por-horacio-biord-castillo\/","title":{"rendered":"Celebrando a Gallegos, por Horacio Biord Castillo."},"content":{"rendered":"<p>En los cap\u00edtulos iniciales de\u00a0Cantaclaro\u00a0(1934), la segunda novela de R\u00f3mulo Gallegos sobre el Llano, se habla de una especie de movimiento milenarista, de un \u00e9xodo provocado por una terrible sequ\u00eda. Es un momento de angustia y desasosiego para las poblaciones que bajan del piedemonte y de zonas altas hacia las planicies del bajo Llano buscando agua, vida, esperanza. De pronto comienza a llover y regresan la ilusi\u00f3n y la confianza, la marcha se detiene y las pr\u00e9dicas del cabecilla se debilitan.<\/p>\n<p>Probablemente durante su viaje a San Fernando de Apure en la Semana Santa de 1927, de donde le vendr\u00edan al autor la experiencia y los materiales para escribir\u00a0Do\u00f1a B\u00e1rbara\u00a0(1929), Gallegos oir\u00eda hablar de una gran sequ\u00eda que afect\u00f3 a gran parte del pa\u00eds entre 1925 y 1926. Hoy sabemos que se trat\u00f3 del fen\u00f3meno conocido como megani\u00f1o y que constituy\u00f3 una de las sequ\u00edas m\u00e1s fuertes de la primera mitad del siglo XX.<\/p>\n<p>En la Venezuela agraria y campesina, que hoy miramos con nostalgia ante lo que pudiera constituir el inicio de un declive paulatino pero creciente y quiz\u00e1 inevitable de la econom\u00eda petrolera, el agua y las lluvias eran un elemento determinante para el \u00e9xito de las cosechas y la cr\u00eda de animales. Se trataba, por supuesto, de un problema agudo, pero de naturaleza distinta al que en la actualidad vivimos muchos venezolanos al tener un acceso limitado al servicio de agua potable.<\/p>\n<p>Ese ambiente de desesperanza por la larga e incomprensible sequ\u00eda que Gallegos registr\u00f3 en la ficci\u00f3n de su novela ocurr\u00eda en una Venezuela que, adem\u00e1s, poco antes hab\u00eda vivido los efectos de la gripe espa\u00f1ola (1918) y de una terrible plaga de langostas (1912-1914). Por si fuera poco, tales trastornos coincidieron con un gobierno autoritario. Muchos de esos referentes hist\u00f3ricos, incorporados o no a la ficci\u00f3n literaria, se asemejan a los de la hora actual, signada por la ag\u00f3nica presencia del nuevo coronavirus (covid 19) que ha puesto en vilo la vida cotidiana y la econom\u00eda de la mayor parte del planeta en un momento muy complejo para la vida del Venezuela.<\/p>\n<p>R\u00f3mulo Gallegos naci\u00f3 en Caracas el 2 de agosto de 1884 y falleci\u00f3 en la misma ciudad a los 84 a\u00f1os, el 5 de abril de 1969. Le toc\u00f3 conocer y vivir, aunque tambi\u00e9n sufrir, otra Venezuela, por la que sinti\u00f3 gran pasi\u00f3n. Como \u00e9l mismo reconoci\u00f3, sus obras literarias trataban de describir los problemas del pa\u00eds y de sugerir, desde sus posiciones personales y perspectivas e ideas coet\u00e1neas, posibles soluciones. La Venezuela de las novelas de Gallegos, m\u00e1s de noventa a\u00f1os despu\u00e9s de publicadas las primeras, mucho han cambiado ciertamente, pero su relectura se convierte en un imperativo impostergable, pese a la cr\u00edtica y los sentimientos antigalleguianos. Estos \u00faltimos est\u00e1n m\u00e1s relacionados e incluso causados por su militancia pol\u00edtica y, m\u00e1s que por sus propias actuaciones, por las de sus correligionarios. La acci\u00f3n pol\u00edtica casi nunca combina bien con la actividad intelectual y menos a\u00fan con la creaci\u00f3n literaria. Sin embargo, las tres cosas, pero no como un sino inevitable, se han conjugado muchas veces en el pasado latinoamericano e inclusive en el presente.<\/p>\n<p>La construcci\u00f3n de rep\u00fablicas en el siglo XIX demand\u00f3 de sus intelectuales esos perfiles multifac\u00e9ticos. No obstante, cu\u00e1n diferentes fueron los resultados cuando se lograba separar o equilibrar, al menos, esas tareas civilistas. Andr\u00e9s Bello, en el caso de la producci\u00f3n intelectual, es un ejemplo importante. Desde luego, para entender mejor una trayectoria resulta muy dif\u00edcil y arriesgado, aunque quiz\u00e1 no un ejercicio del todo in\u00fatil como generalmente se asume, imaginar qu\u00e9 hubiera podido pasar de haber sucedido o no tal o cual evento. Arriesgu\u00e9monos. Las tres \u00faltimas d\u00e9cadas de Gallegos (1939-1969) se dividen en tres etapas tambi\u00e9n: (i) su actuaci\u00f3n pol\u00edtica (1936-1948), (ii) el exilio y el dolor por la muerte de su amada esposa Teotiste Arocha Egui (1895-1950) y los intentos de novelar las realidades cubana y mexicana (1948-1958), y (iii) el regreso a Venezuela, los homenajes y su enfermedad (1958-1969), adem\u00e1s de la reacci\u00f3n contra su obra.<\/p>\n<p>Cabr\u00eda preguntarse, dejando a un lado por supuesto la infausta p\u00e9rdida de su esposa y la depresi\u00f3n que ello le caus\u00f3, qu\u00e9 potencial literario, desde su propia concepci\u00f3n de literatura de denuncia, hubiera podido desarrollar el gran novelista despu\u00e9s de la muerte de G\u00f3mez y con el advenimiento de la nueva Venezuela. Ante esta \u00faltima afirmaci\u00f3n, obviamos la discusi\u00f3n de si G\u00f3mez ayud\u00f3 o no a construir el pa\u00eds moderno o fue solo la obra de L\u00f3pez Contreras y Medina Angarita, entre 1936 y 1945, y luego del llamado trienio adeco (1945-1948) tras el golpe de estado del 18 de octubre de 1945 y, posteriormente, de los gobiernos autoritarios que se sucedieron entre noviembre de 1948 y enero de 1958.<\/p>\n<p>Las \u00fanicas novelas de tema venezolano publicadas por Gallegos despu\u00e9s de 1936 son\u00a0Pobre Negro\u00a0(1937) y\u00a0Sobre la misma tierra\u00a0(1943).\u00a0El forastero\u00a0(1942) hab\u00eda sido escrita antes, aunque la primera y la segunda versi\u00f3n de la novela difieren y pudieran considerarse como obras distintas. As\u00ed, pues, solo\u00a0Sobre la misma tierra\u00a0retrata la Venezuela postgomecista y petrolera. Los cambios sociales que de manera tan din\u00e1mica se sucedieron en la vida venezolana entre 1936 y 1958 hubieran sido, sin duda, una copiosa cantera para un novelista como Gallegos, interesado en identificar problemas, documentarlos y abordarlos mediante la ficci\u00f3n literaria. A ello se hubieran sumado las complejidades de la Segunda Guerra mundial, la postguerra y la Guerra Fr\u00eda y su influencia en Venezuela y Am\u00e9rica Latina.<\/p>\n<p>Dejando la especulaci\u00f3n y volviendo a la realidad, a lo sucedido, a la herencia recibida y no a la a\u00f1orada de forma adem\u00e1s totalmente anacr\u00f3nica e improcedente, debemos considerar dos factores. El primero de ellos se refiere a la actuaci\u00f3n pol\u00edtica de Gallegos, demostraci\u00f3n fehaciente de su sinceridad y compromiso con las causas que, desde la literatura primero, asumi\u00f3 como justas. El segundo es la formaci\u00f3n literaria y la actitud creativa, llam\u00e9moslo as\u00ed, de Gallegos. Su estilo, no necesariamente sus prop\u00f3sitos, no se aven\u00eda con las vanguardias y tal vez ello hubiera dificultado la elaboraci\u00f3n de otras obras, como pas\u00f3 con\u00a0La brizna de paja en el viento, la novela de ambiente cubano, y\u00a0Tierra bajo los pies o la brasa en el pico del cuervo\u00a0(publicada de forma p\u00f3stuma en 1973), inspirada en la experiencia mexicana, sin obviar el conocimiento menos profundo de las realidades cubana y mexicana que ten\u00eda el autor. En otras palabras, el gusto hab\u00eda cambiado; la experimentaci\u00f3n y novedosas formas narrativas ofrec\u00edan diversas posibilidades narrativas y hermen\u00e9uticas. En este contexto, el viejo estilo pod\u00eda interpretarse como impropio y anticuado, en especial en una \u00e9poca de tantas rebeld\u00edas y aceleradas transformaciones.<\/p>\n<p>Gallegos sigue siendo un autor fundamental que vale la pena leer por placer y deleite; un faro en la Venezuela convulsionada de ayer y de hoy; y un autor que aliment\u00f3 de manera sustancial la construcci\u00f3n del imaginario social postgomecista o, si se quiere, de la Venezuela moderna (al menos de mediados del siglo XX, entre 1926 y 1976). Reconstruir ese imaginario para interpretarlo y, si fuera, el caso desmontarlo, as\u00ed como las visiones subyacentes en la presentaci\u00f3n de sus historias, de los personajes y sus actuaciones y las tesis transmitidas mediante el discurso narrativo constituir\u00e1n, sin duda, no solo un homenaje a Gallegos, sino una contribuci\u00f3n al nuevo proyecto de pa\u00eds que sin m\u00e1s dilaci\u00f3n debemos construir.<\/p>\n<p>R\u00f3mulo Gallegos y sus contempor\u00e1neos ayudaron a elaborar y consolidar un proyecto pol\u00edtico, ampliamente entendido, con fortalezas y debilidades como ocurre en todas las obras humanas. Mirarnos en el espejo de los aciertos y desaciertos de ese proyecto, en los aportes de sus creadores, en las contradicciones y errores, lejos de ser una actitud iconoclasta, o una nueva versi\u00f3n de la reacci\u00f3n antigalleguiana, ser\u00eda un tributo al gran novelista, uno de los mejores tributos al escritor analista y al pol\u00edtico sincero y convencido.<\/p>\n<p>\u00a0San Antonio de Los Altos, 2 de agosto de 2020<\/p>\n<p>Horacio Biord Castillo<\/p>\n<p>Escritor, investigador y profesor universitario <\/p>\n<p>Contacto y comentarios: hbiordrcl@gmail.com <\/p>\n<p>Publicado en Reporte Cat\u00f3lico Laico<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/reportecatolicolaico.com\/2020\/08\/celebrando-a-gallegos\/\">https:\/\/reportecatolicolaico.com\/2020\/08\/celebrando-a-gallegos\/<\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>En los cap\u00edtulos iniciales de\u00a0Cantaclaro\u00a0(1934), la segunda novela de R\u00f3mulo Gallegos sobre el Llano, se habla de una especie de movimiento milenarista, de un \u00e9xodo provocado por una terrible sequ\u00eda. 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