{"id":2086,"date":"2025-02-27T13:47:08","date_gmt":"2025-02-27T18:17:08","guid":{"rendered":"http:\/\/avelengua.org.ve\/cms\/?p=2086"},"modified":"2025-02-27T13:48:40","modified_gmt":"2025-02-27T18:18:40","slug":"centenario-de-ernestina-salcedo-pisani","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/avelengua.org.ve\/cms\/centenario-de-ernestina-salcedo-pisani\/","title":{"rendered":"Centenario de Ernestina Salcedo Pisani"},"content":{"rendered":"<p>D. Horacio Biord Castillo<\/p>\n<p>Vivimos tiempos de terror, tiempos de infierno, como los ha llamado alguien. La zozobra, la incertidumbre, la inseguridad, en muchos campos y no solamente en el de la seguridad como un concepto geopol\u00edtico de tranquilidad o paz social, amenazan al ser humano. Todo esto pudiera interpretarse como una falta de sensatez. Quiz\u00e1 tambi\u00e9n lo sea de alejamiento de Dios, ya sea porque es un concepto demasiado abstracto o en exceso inc\u00f3modo o denigrado incluso por la pr\u00e9dica inadecuada. Esa falta de Dios se expresa ciertamente en la carencia de su invocaci\u00f3n, pero tambi\u00e9n de manera absolutamente irreverente, y me atrever\u00eda a decir que maldita, al justificar en su nombre cualquier acto o sembrar terror y muerte. La falta de un sentido \u00e9tico, as\u00ed como los fundamentalismos de cualquier tipo, en especial el religioso, el ideol\u00f3gico o el pol\u00edtico, generan un como temblor, para usar la expresi\u00f3n descriptiva de Mariano Pic\u00f3n Salas, al pensar la \u00e9poca actual, el futuro inmediato que espera a la humanidad. No me atrevo a decir siquiera que \u201cnos espera\u201d porque no s\u00e9 hasta d\u00f3nde llegar\u00e1n mis pasos, o los de mi propia generaci\u00f3n, en esta carrera por campos de mil formas minados.<\/p>\n<p>Si de algo estoy seguro es de la importancia de la reflexi\u00f3n human\u00edstica, de la literatura como proyecci\u00f3n y recreaci\u00f3n de lo m\u00e1s humano, de la poes\u00eda como reafirmaci\u00f3n de lo m\u00e1s estrictamente humano, de las humanidades. En este contexto, valga recordar a quienes, desde el campo de las humanidades y desde las suaves colinas de la creaci\u00f3n literaria o su apreciaci\u00f3n, ha invocado, a veces sin propon\u00e9rselo, la paz y el amor que vienen, precisamente, de Dios. Al decir esto, digo con mucho cari\u00f1o, con fuerte convicci\u00f3n y una emoci\u00f3n profunda, el nombre de Ernestina Salcedo Pisani, de quien hoy, 25 de febrero de 2025, se cumple el centenario de su nacimiento.<\/p>\n<p>Bendita sean, Ernestina, tus manos que escribieron tantas bellezas y tantas verdades sobre las ficciones y las profundidades literarias. Benditas sean, Ernestina, tus palabras que siempre llenaron de contento y paz a tus contertulios. Bendita sea, Ernestina, la estela que dejaste en tu familia, en tus amigos y colegas, en tus disc\u00edpulos. Como refiere el evangelista, Ernestina, tambi\u00e9n \u201cbenditos sean los pechos que te amamantaron\u201d (Lc 11, 27) e hicieron posible el legado que nos dejaste.<\/p>\n<p>Ernestina Salcedo Pisani naci\u00f3 en San Crist\u00f3bal de Torondoy (estado M\u00e9rida) el 25 de febrero de 1925. Muri\u00f3 en Caracas el 11 de enero de 2012, cuando la Academia Venezolana de la Lengua, que la acababa de elegir, el 5 de diciembre de 2011, individuo de n\u00famero para el sill\u00f3n letra C, vacante por el fallecimiento de do\u00f1a Carmen Mannarino, esperaba ansiosa la incorporaci\u00f3n de una numeraria que la Academia necesitaba como prueba del honroso decir que \u201chonrar, honra\u201d. Como muchas personas se\u00f1alaron entonces, no era Ernestina quien, plena de m\u00e9ritos, necesitaba a la Academia, sino que la Academia, siempre en la necesidad de valores intelectuales, literarios y morales precisaba a Ernestina como modelo intelectual y \u00e9tico, como cimiento de bondad.<\/p>\n<p>Como dijo Mart\u00ed al morir Cecilio Acosta, \u201cEstudiar sus virtudes e imitarlas es el \u00fanico homenaje grato a las grandes naturalezas y digno de ellas\u201d. Por ello, el centenario de Ernestina viene a ser la oportunidad para, en el contexto mundial de angustia que vivimos, en el contexto venezolano de excesiva polarizaci\u00f3n y agresi\u00f3n a la institucionalidad, Ernestina, se convierte en la voz que convoca, en el recuerdo que une y en la obra que fertiliza y estimula.<\/p>\n<p>Ernestina se gradu\u00f3 de profesora de Castellano, Literatura y Lat\u00edn en el Instituto Pedag\u00f3gico de Caracas, donde luego ejercer\u00eda funciones docentes. En 1971, en la universidad complutense de Madrid, recibi\u00f3 su doctorado en Filolog\u00eda. Durante largos a\u00f1os se desempe\u00f1\u00f3 como profesora de Literatura Espa\u00f1ola en la Escuela de Letras de la Universidad Cat\u00f3lica Andr\u00e9s Bello, donde tuve la dicha inmensa de ser su alumno. M\u00e1s tarde Ernestina curs\u00f3 estudios de Teolog\u00eda en el Instituto de Teolog\u00eda para Religiosos, asociado a la UCAB, por ese af\u00e1n de encontrase con Dios y trascender.<\/p>\n<p>Entre sus obras nos dej\u00f3 la que fue su tesis doctoral en Espa\u00f1a Manuel Felipe Rugeles, poeta de la monta\u00f1a y de los ni\u00f1os (1978), Miguel de Unamuno: la existencia como agon\u00eda y como compromiso (1979), Una lectura del Quijote desde la visi\u00f3n manierista (1982), C\u00e9sar Rengifo: la propuesta humanizada (1983), El antiguo Pedag\u00f3gico, un viejo lar que se resiste a desaparecer (1985) y dos hermosos libros narrativos Nol (1976) que nos habla de la tierra natal, la ni\u00f1ez y los afectos familiares y Yaubrala, homenaje a Espa\u00f1a (1977) que nos dice en relatos breves la emoci\u00f3n de un estudiante de doctorado en Espa\u00f1a y los recuerdos de la literatura hisp\u00e1nica y de la literatura venezolana, de las realidades de Espa\u00f1a y de Venezuela.<\/p>\n<p>Ernestina Salcedo Pisani sigue viva en el afecto de quienes la conocimos, de quienes fuimos iluminados por su palabra sabia y arrolladora y de quienes en ella buscamos la certeza de la trascendencia. Ernestina, sin duda, constituye un modelo para esta Venezuela tan necesitada de ejemplos a seguir. Niebla e iris de los Andes, luz de Venezuela, fuego de hogar y mujer creyente, bendita sea, Ernestina, tu sublime c\u00e1ntico de cien a\u00f1os.-<\/p>\n<p>San Antonio de Los Altos, Gulima,<\/p>\n<p>a 25 de febrero de 2025 (25\/02\/2025)<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/n9.cl\/xm0wk\"><\/a><a href=\"https:\/\/n9.cl\/xm0wk\"><\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>D. Horacio Biord Castillo Vivimos tiempos de terror, tiempos de infierno, como los ha llamado alguien. La zozobra, la incertidumbre, la inseguridad, en muchos campos y no solamente en el de la seguridad como un concepto geopol\u00edtico de tranquilidad o paz social, amenazan al ser humano. Todo esto pudiera interpretarse como una falta de sensatez&#8230;.<br \/><a href=\"https:\/\/avelengua.org.ve\/cms\/centenario-de-ernestina-salcedo-pisani\/\">Ver m&aacute;s &raquo;<\/a><\/p>\n","protected":false},"author":8,"featured_media":2087,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"ngg_post_thumbnail":0,"footnotes":""},"categories":[6],"tags":[105],"class_list":["post-2086","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-noticias","tag-ernestina-salcedo"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/avelengua.org.ve\/cms\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2086","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/avelengua.org.ve\/cms\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/avelengua.org.ve\/cms\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/avelengua.org.ve\/cms\/wp-json\/wp\/v2\/users\/8"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/avelengua.org.ve\/cms\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=2086"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/avelengua.org.ve\/cms\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2086\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":2089,"href":"https:\/\/avelengua.org.ve\/cms\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2086\/revisions\/2089"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/avelengua.org.ve\/cms\/wp-json\/wp\/v2\/media\/2087"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/avelengua.org.ve\/cms\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=2086"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/avelengua.org.ve\/cms\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=2086"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/avelengua.org.ve\/cms\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=2086"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}