{"id":2114,"date":"2025-05-04T13:26:01","date_gmt":"2025-05-04T17:56:01","guid":{"rendered":"http:\/\/avelengua.org.ve\/cms\/?p=2114"},"modified":"2025-12-16T09:44:03","modified_gmt":"2025-12-16T14:14:03","slug":"luis-herrera-campins-y-el-centenario-de-la-academia-venezolana-de-la-lengua-horacio-biord-castillo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/avelengua.org.ve\/cms\/luis-herrera-campins-y-el-centenario-de-la-academia-venezolana-de-la-lengua-horacio-biord-castillo\/","title":{"rendered":"Luis Herrera Campins y el centenario de la Academia Venezolana de la Lengua, por Horacio Biord Castillo"},"content":{"rendered":"<p>Dos centenarios se entrelazan de manera circunstancial, aunque institucional en su momento. Se trata de la celebraci\u00f3n del centenario de la Academia Venezolana de la Lengua el 26 de julio de 1983. Ese a\u00f1o se celebraba adem\u00e1s el bicentenario del natalicio de Sim\u00f3n Bol\u00edvar.<\/p>\n<p>El gobierno venezolano quiso que fuese una ocasi\u00f3n para convocar el esp\u00edritu venezolano, en sus m\u00e1s pr\u00edstinas acepciones, sin chauvinismo, ni patriotismos o nacionalismos exacerbados y mal entendidos, que terminan por excluir m\u00e1s que por exaltar las identidades y reforzar los lazos sociales que les son inherentes.<\/p>\n<p>Era un momento de gran significaci\u00f3n para Venezuela, quiz\u00e1 un punto de inflexi\u00f3n para comprender la historia del pa\u00eds y sus regiones en el contexto latinoamericano. Ese ejercicio de entenderse y entendernos deb\u00eda servir, como en ocasiones similares, para hacer un repaso cr\u00edtico y una evaluaci\u00f3n que permitieran proyectarnos como pa\u00eds. Hubiera sido el momento perfecto, antes de todas las campanadas que luego, entre 1989 y 1994, recibiera la dirigencia pol\u00edtica venezolana sin prestarles la debida atenci\u00f3n.<\/p>\n<p>Poco antes se hab\u00eda celebrado, entre 1979 y 1980, el sesquicentenario de la disoluci\u00f3n de la Rep\u00fablica de Colombia, llamada Gran Colombia para distinguirla del pa\u00eds actual, y tambi\u00e9n el cincuentenario de Do\u00f1a B\u00e1rbara, una obra enraizada en el imaginario social venezolano y, a la vez, sustentadora de muchos de nuestros s\u00edmbolos identitarios; el sesquicentenario de la muerte del Libertador en 1980 y el bicentenario de Andr\u00e9s Bello en 1981.<\/p>\n<p>Esa serie de eventos ten\u00eda una gran importancia para aproximarse a la historia y la identidad de Venezuela. Esto guardaba, adem\u00e1s, una especial relevancia por haber sido 1983, precisamente, un a\u00f1o tan complejo por todas las circunstancias econ\u00f3micas y sociales por las que atravesaba el pa\u00eds desde los a\u00f1os inmediatamente anteriores.<\/p>\n<p>En ese contexto, la Academia Venezolana de la Lengua, nacida como Academia Venezolana, correspondiente de la Real Espa\u00f1ola, por decreto del presidente Antonio Guzm\u00e1n Blanco del 10 de abril de 1883, celebraba su primer centenario. Correspondi\u00f3 a Luis Herrera Campins, como presidente constitucional de la Rep\u00fablica, pronunciar el discurso solemne en el acto conmemorativo de esa efem\u00e9ride, celebrado en el paraninfo del Palacio de las Academias, en Caracas, el 26 de julio de 1983.<\/p>\n<p>El presidente Herrera Campins comenz\u00f3 su discurso de la siguiente manera: \u201cLa Academia Venezolana de la Lengua correspondiente de la Espa\u00f1ola penetra hoy en el venerable recinto de los centenarios. La conduce a mano, con celo y gentileza, un poeta de suaves claridades, de verso di\u00e1fano, de tenues azules refrescados por una amable brisa: Jos\u00e9 Ram\u00f3n Medina, su director. [\/] La integran personas de probada erudici\u00f3n filol\u00f3gica y de gran dominio del idioma, cuya pureza defienden de manera permanente con dedicaci\u00f3n y seriedad, por lo que no puede aplic\u00e1rsele a la Academia de hoy la punzante travesura de don Pedro Emilio Coll, quien la llamaba en su tiempo \u201cLa Academia de las malas lenguas\u201d (negritas en el original, p. 3).<\/p>\n<p>Luego de referirse al acto inaugural de La Academia Venezolana de la Lengua y al accidentado discurso de su primer presidente, el propio general Guzm\u00e1n Blanco que la hab\u00eda creado, el presidente Herrera Campins hace algunas observaciones que recogen sus preocupaciones en materia de educaci\u00f3n y planificaci\u00f3n ling\u00fc\u00edstica: \u201cEl idioma se enriquece por el estudio, por la lectura, por la conversaci\u00f3n. Nuestra escuela tiene que volver a ense\u00f1ar al ni\u00f1o a leer y a escribir, especialmente a leer de corrido y en alta voz con las naturales inflexiones que sugiere la sintaxis. La deshumanizaci\u00f3n urban\u00edstica, contra la cual ha venido luchando a brazo partido mi gobierno, si no ha abolido la charla, la ha reducido a su m\u00ednima expresi\u00f3n, si por desuso se va reduciendo cada vez m\u00e1s el n\u00famero de palabras en la conversaci\u00f3n ordinaria y se hace m\u00e1s dif\u00edcil la construcci\u00f3n de frases capaces de desarrollar y exponer conceptos en un orden l\u00f3gico\u00bb (p. 14). El humanismo cristiano, fuente ideol\u00f3gica del presidente Herrera Campins, ve\u00eda con preocupaci\u00f3n la deshumanizaci\u00f3n que implica la masificaci\u00f3n de las grandes ciudades.<\/p>\n<p>Anticip\u00e1ndose a lo que luego ser\u00edan la Internet, las redes sociales y todo el mundo de la inform\u00e1tica, el presidente Herrera se\u00f1ala: \u201cEse maravilloso invento, que es la televisi\u00f3n, aunque su idioma y su mensaje est\u00e1n en la imagen que proyecta, tiene sin embargo la virtud de ampliar el horizonte del conocimiento de los ni\u00f1os y j\u00f3venes y de recudir [por reducir] tanto las distancias geogr\u00e1ficas y enlazar los pueblos por la informaci\u00f3n y la comunicaci\u00f3n vertiginosa, que todo parece estar sucediendo en nuestra inmediata cercan\u00eda. Como se ha dicho y repetido hasta la saciedad, la televisi\u00f3n no has hecho de verdad contempor\u00e1neos a todos los seres humanos\u00bb (p. 14).<\/p>\n<p>El presidente Herrera insiste: \u00abNo podemos olvidar que estamos en presencia de una novedad revolucionaria llamada Econom\u00eda de Informaci\u00f3n, Sociedad de Informaci\u00f3n e Industrias del Conocimiento, que requiere la preparaci\u00f3n de los recursos humanos para dar sin traumas el salto cualitativo a que nos impulsa la naciente civilizaci\u00f3n c\u00f3smica, en la cual los cient\u00edficos los inventores, los tecn\u00f3logos, los creativos, los hombres de letras, los intelectuales tienen una palabra muy importante que decir para evitar una deshumanizaci\u00f3n global y para darle a la nueva civilizaci\u00f3n el aliento de paz, solidaridad y amor que ella reclama\u00bb (p. 15) y se\u00f1ala taxativamente: \u00abEst\u00e1 surgiendo un nuevo idioma universal (que desde luego no es el esperado), por obra de la electr\u00f3nica y de la tecnolog\u00eda concurrente\u00bb (p. 15).<\/p>\n<p>Refiri\u00e9ndose al mito b\u00edblico de la Torre de Babel, el presidente Herrera se\u00f1ala: \u00abSin pretender caer en el campo de la interpretaci\u00f3n teol\u00f3gica del texto sagrado, subrayo apenas el contenido del concepto: con la unidad de lengua, el hombre conseguir\u00e1 todo lo que se proponga. Con los esfuerzos que la ciencia y la tecnolog\u00eda est\u00e1n haciendo, \u00bfestaremos al principio de la gran obra humana, de la que forma parte destacada la conquista del Cosmos, con la cual el hombre parece gritar y demostrar que ahora s\u00ed est\u00e1 hecho a la imagen y semejanza de Dios?\u00bb (pp. 15-16).<\/p>\n<p>Con esa reflexi\u00f3n, de forma visionaria el presidente Herrera Campins plantea una interrogante que vista m\u00e1s de cuatro d\u00e9cadas despu\u00e9s nos se\u00f1ala uno de los grandes dilemas de lo que pudi\u00e9ramos llevar \u201cmacrocivilizaci\u00f3n tecnol\u00f3gica\u201d, porque encierra y engloba varios horizontes civilizatorios, que se va imponiendo sobre otras civilizaciones, entre ellas la occidental, y va suprimiendo valores y reinterpretando, modificando y generando otros. La preocupaci\u00f3n tecnol\u00f3gica, sus implicaciones \u00e9ticas y socioecon\u00f3micas, el acceso diferencial a la tecnolog\u00eda, la estratificaci\u00f3n de su uso no solo entre personas sino entre pa\u00edses y regiones, la tecnocracia y sus roles, son temas de gran actualidad.<\/p>\n<p>Estas ideas ya las esbozaba el presidente Herrera Campins con motivo de su intervenci\u00f3n en el acto de celebraci\u00f3n del centenario de la Academia Venezolana de la Lengua en 1983. Ese centenario se enlaza con el de Luis Herrera Campins, quien naci\u00f3 en Acarigua (estado Portuguesa) el 4 de mayo de 1925 y falleci\u00f3 en Caracas el 09 de noviembre de 2007.-<\/p>\n<p>En: Reporte Cat\u00f3lico Laico <a href=\"https:\/\/n9.cl\/4cqdt\" title=\"Luis Herrera Campins y el centenario de la Academia Venezolana de la Lengua\" rel=\"noopener\" target=\"_blank\"><\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Dos centenarios se entrelazan de manera circunstancial, aunque institucional en su momento. Se trata de la celebraci\u00f3n del centenario de la Academia Venezolana de la Lengua el 26 de julio de 1983. Ese a\u00f1o se celebraba adem\u00e1s el bicentenario del natalicio de Sim\u00f3n Bol\u00edvar. 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